Plantai del romero

Rosmarinus Officinalis, comúnmente conocido como “Romero”, es un arbusto perenne muy aromático, de tallo leñoso con muchas ramas, que puede alcanzar los dos metros de altura. Es bastante frondoso, con hojas largas y estrechas de color verde oscuro que parten directamente del tallo y flores de color azul, rosa o violeta que crecen en ramilletes durante otoño y primavera. Su fruto es muy pequeño, y tiene la forma de 4 nueces pequeñas de color pardo.

La variedad más conocida quizá sea Rosmarinus Officinales, aunque existen otras tantas como la Rosmarinus Eriocalix, que se diferencia de la antes mencionada por sus hojas más cortas y claras, y sus flores cubiertas de pelos. Existe también una subespecie de esta llamada “Rosmarinus Tormentosus”, cuyas hojas tienen también una pilosidad blanquecina bastante densa.

cultivar la planta de romero

Es importante que el sustrato en que se plante el Romero tenga un buen drenaje; aunque usualmente suele adaptarse a cualquier tipo de suelo. Se recomienda también que tenga suficiente abono, sobre todo en las temporadas de calor. Necesita recibir mucha luz de sol directa, pero no aguanta demasiado bien la exposición el viento, por lo que conviene ubicarlo en un sitio resguardado. El suelo no debe secarse, pero tampoco debe tener una cantidad de humedad excesiva. Afortunadamente el Romero no padece plagas ni enfermedades.

Durante la primavera y el verano se recogen hojas y flores. Nunca se debe arrancar la planta de raíz, pero pueden cortarse ramas enteras, ya que crece muy rápido. El secado debe realizarse en un lugar oscuro, y puede almacenarse entero o molido, eliminando siempre el tronco leñoso. Se recomienda utilizar un frasco de vidrio alejado de la hu8medad, el calor y al luz, para conservar mejor sus propiedades.